Halloween y los bancos centrales

Halloween y los bancos centrales

¿Quién dijo que Halloween procede exclusivamente de la cultura celta? ¿Y que los zombies son pura ficción? ¡Pues no! También los bancos centrales y la política monetaria de la última década son responsables de que entre nosotros haya zombies… !Muchos zombies¡ Y debo reconocer que éstos si que me dan miedo.

Me explico para que se comprenda mi ironía.

En la última década hemos contemplado como los bancos centrales han hecho funcionar la máquina de hacer dinero sin descanso para contribuir a la financiación de los estados y empresas que han tenido una extraordinaria oportunidad de financiarse a tipos de interés muy bajos.

¡Y aquí es cuando aparecen los muertos vivientes! Empresas y estados endeudados hasta las cejas que habitan “en el otro mundo” y que deambulan entre nosotros gracias a las transfusiones masivas de dinero que corre por las venas del sistema económico.

La política monetaria seguida en los últimos años por los bancos centrales ha cambiado las reglas de juego.

Por un lado los zombies -léase estados deficitarios y endeudados hasta las cejas y empresas en iguales o peores condiciones- que deambulan y se arrastran en el mundo de los vivos gracias a que se nutren de recursos financieros a un coste cercano a cero como consecuencia de la política monetaria seguida en los últimos años por los bancos centrales.

Mercado Interbancario: Zona del Euro a tres meses
y a un año

Fuente: BCE

Por otro lado están los ahorradores, que tienen serias dificultades para rentabilizar sus ahorros utilizando instrumentos financieros tradicionales (principalmente depósitos y activos de renta fija), como consecuencia de los reducidos, e incluso negativos, tipos de interés actuales.

Pero los efectos de la actual política monetaria dirigida por los bancos centrales no termina aquí. Por muy reducida que haya resultado ser la inflación en los últimos años, la existencia de tipos de interés reales negativos es una realidad, por lo que las familias tienen grandes dificultades para conservar sus ahorros sin que sean engullidos poco a poco por la inflación.

Con este panorama, los ahorradores se están viendo empujados a asumir mayores riesgos para obtener rentabilidades superiores invirtiendo (financiando) a esos estados y empresas zombies de dudosa solvencia.

A los ahorradores se les presenta una difícil elección. O nos dejamos chupar la sangre por los tipos de interés reales negativos hasta que nuestros ahorros se fulminen o bien nos jugamos nuestro dinero con inversiones que puedan ser más rentables asumiendo, a cambio, un mayor riesgo.

Activos financieros

Fuente: CFEE (BE)

O nos dejamos devorar por la inflación o alimentamos a los zombies financiándoles. ¡Difícil elección! ¡Ingenuo de mi que pensé que Halloween era sólo de origen celta y los zombies eran una ficción!

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